- Escoja una hora y un lugar consistente. Bien sea al desayunar alrededor de la mesa o en el cuarto antes de acostarse. La mejor forma de ser consistente es escoger una hora y un lugar fijo. Decida cuál es la mejor hora para usted y no se preocupe si no lo puede hacer todos los días.
- Tome unos minutos para orar. Háblele a Dios de las necesidades de su familia… de la iglesia… del mundo… de sus amigos… de aquellos que necesitan encontrar a Cristo... de su lugar de trabajo... de su colegio... etc.
- Sea usted mismo. Está permitido reírse. El bullicio es permitido en los devocionales y lo más seguro es que así sea.
“Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.” Deuteronomio 6:5-7