Buenos días Padre Amoroso de mirada tierna, siempre con Tus brazos abiertos para recogerme del suelo cada vez que tropiezo, mi Ayudador.
Dios Misericordioso que conoces mis luchas y mis batallas, tocas y sanas las heridas de mi corazón.
Gracias Dios mío por ser mi Padre y por ese Amor Incondicional que siempre me has dado, por no mirar mis defectos, pero sí mi esfuerzo por ser mejor cada día, Tú no ves mis debilidades, sino mi deseo de superarlas.
Gracias Padre por extenderme la mano sin importar mi condición. Y gracias por ser un Padre Justo, Misericordioso y Bueno.
Amén

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe aquí tu opinión...